21 Ene

¿Por qué invertir en BI?

La falta de conocimiento es la mayor amenaza para las empresas modernas. Para ello, apuntan, ‘el objetivo del Business Intelligence es eliminar las conjeturas y la ignorancia en los ambientes empresariales, aprovechando los vastos volúmenes de datos cuantitativos que las empresas recolectan todos los días en sus diversas aplicaciones corporativas’.

La solución tecnológica

Con ese escenario, cabe pensar que insertar en la estrategia de las empresas el BI forma parte del modo orgánico de éstas para crecer. Centralizar, depurar y afianzar los datos. Y, sólo sobre ellos, tomar decisiones. Las tecnologías de BI permiten reunir, normalizar y centralizar toda la información de la empresa. ¿Cómo? Mediante un almacén de datos, permitiendo así su explotación sin usar demasiados recursos. De esta forma, los departamentos comercial, operativo y financiero basan las decisiones estratégicas en la misma información. Con esa alineación, el desvío natural de cualquier sistema al menos está controlado.

Descubrir información no evidente para las aplicaciones actuales también se ha convertido en una obsesión. En el día a día de las aplicaciones de gestión se pueden esconder pautas de comportamiento, tendencias, evoluciones del mercado, cambios en el consumo o en la producción, que resultan prácticamente imposible reconocer sin el software adecuado. Es lo que se puede calificar como extraer información de los datos, y conocimiento de la información.

Optimizar el rendimiento de los sistemas. Las plataformas de BI se diseñan para perfeccionar al máximo las consultas de alto nivel, realizando las transformaciones oportunas a cada sistema (OLTP – OLAP), y liberando los servidores operacionales.

¿Cómo aprovechar la ventaja competitiva del BI?

Siguiendo unos pasos sencillos, es posible monitorizar todos los datos y sacarles todo el partido:

  • Seguimiento real del plan estratégico. Si la empresa dispone de plan estratégico, el Business Intelligence le permite, mediante un cuadro de mandos, crear, manejar y monitorizar las métricas, así como los objetivos estratégicos propuestos. Así, las desviaciones se pueden detectar a tiempo, adoptando las acciones oportunas para corregirlas.
  • Aprender de errores pasados. Al guardar los datos relevantes de una organización, una aplicación de BI permite que ésta aprenda de su historia y de sus mejores prácticas, y que pueda evitar tropezarse de nuevo con los mismos errores del pasado.
  • Mejorar la competitividad. Según la consultora internacional Gartner, siete de cada diez compañías realizan análisis sobre sus datos de forma diaria, o incluso instantánea. Este mecanismo les permite maximizar su rentabilidad. La acuciante tendencia a explotar la información marca cada vez más la diferencia en los sectores.
  • Obtener el verdadero valor de las aplicaciones de gestión. Durante los últimos años, las empresas se han embarcado en la construcción de estas aplicaciones clave para sus negocios. Sin embargo, no siempre han sabido aprovechar todo el potencial que les pueden proporcionar: cuentas de resultados, cash-flow, etc… Con BI, todos los empleados, desde el director general hasta el último analista, tienen acceso a información adecuada, integrada y actualizada.

 

 

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